A Él

Antidemocrático te manifestaste aquella noche temblorosa,
no me pediste permiso para enamorarme,
porque para eso no se pide permiso.
Lo dijiste con los ojos aguados,
conscientes de tu dulce dictadura totalitaria.
Te creíste más grande de lo que eras,
y no es que no fueses grande,
sino que tu mente lo abarca todo. 
Me llevaste a tu castillo suspendido en el aire 
y me pediste que no tenga miedo a volar,
pero por primera vez te equivocaste,
pídeme cualquier cosa menos volar contigo.
Me besaste como si fuera la última hora de tu vida,
como si el tiempo se te iba porque sí se iba.
Y se fue, ¿qué nos queda?
Palabras, palabras, palabras.
Tu canción me la dejaste en los dedos,
lo que daría por volver a oírte cantar.
Te regalaría toda mi política,
esa de la que te hablé mientras dormías,
porque la política es la política, 
y sin política no hay política.
Esa es la técnica.
Eso olvidé decirte.
Se me olvidan muchas cosas,
a ti se te olvidan muchas más. 
Prométeme que no confundirás mi nombre otra vez:
Ylena, Ylena, Ylena.
No lo olvides,
volveré como volverás tú,
porque recreacional no es una palabra,
aunque debería serlo. 
Recrear la nación,
por eso te perdono.

2 comments:

  1. Que profunda... Suspiro tanto cuando te leo. Gracias por compartirlo!

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  2. Excelente blog. Este es el mio http://angelcallejas.wordpress.com/

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