no me
pediste permiso para enamorarme,
porque
para eso no se pide permiso.
Lo
dijiste con los ojos aguados,
conscientes
de tu dulce dictadura totalitaria.
Te
creíste más grande de lo que eras,
y no es
que no fueses grande,
sino
que tu mente lo abarca todo.
Me
llevaste a tu castillo suspendido en el aire
y me
pediste que no tenga miedo a volar,
pero
por primera vez te equivocaste,
pídeme
cualquier cosa menos volar contigo.
Me
besaste como si fuera la última hora de tu vida,
como si
el tiempo se te iba porque sí se iba.
Y se
fue, ¿qué nos queda?
Palabras,
palabras, palabras.
Tu
canción me la dejaste en los dedos,
lo que
daría por volver a oírte cantar.
Te
regalaría toda mi política,
esa de
la que te hablé mientras dormías,
porque
la política es la política,
y sin
política no hay política.
Esa es
la técnica.
Eso
olvidé decirte.
Se me
olvidan muchas cosas,
a ti se
te olvidan muchas más.
Prométeme
que no confundirás mi nombre otra vez:
Ylena,
Ylena, Ylena.
No lo olvides,
volveré
como volverás tú,
porque
recreacional no es una palabra,
aunque
debería serlo.
Recrear
la nación,
por eso te perdono.
Que profunda... Suspiro tanto cuando te leo. Gracias por compartirlo!
ReplyDeleteExcelente blog. Este es el mio http://angelcallejas.wordpress.com/
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